




Un domingo por la tarde, en enero, luego de ordenar el jardín y unos refrescantes tereré, armé este pequeño dibujito desde el patio de mi casa. Faltan algunas terminaciones y ampliaciones que le darán mas movimento, vendrán de a poco, pero ya la estamos disfrutando con mi mujer. Ahora es solo un prisma que recréa la tipología chorizo, una serie de habitaciones alineadas que conforman un patio lateral, una galería que me da sombra, y todos los ambientes de la casa abiertos a la luz del norte y al patio. Rotring y lápices acuarelados sobre móleskine.
Una pequeña plazoleta a 3 cuadras del centro de la ciudad. Contigua al edificio de la Sociedad Italiana; Centro Cultural Municipal y la Alianza Francesa. Al cruzar la calle la Escuela Alberdi. Una pausa en una de las calles más lindas de Rafaela como lo es Pueyrredon. Tinta y lápices acuarelables con una aguada sobre hoja A4.
Situada en la soledad de un pequeño valle se levanta esta pequeña Capilla; plagada de historias y leyendas, su construcción se realizó entre 1748 y1756, dedicada a Santa Bárbara, la Virgen de las Tormentas. De líneas simples y sencillas, se levanta solitaria en el amplio paisaje de la Pampa de Olaén. Su prolija fachada es coronada por un campanario de silueta curva, un par de árboles y pinos la custodian. A pocos metros se encuentran las ruinas de lo que fue la Estancia de Oláen, perteneciente a descendientes del fundador de Córdoba, Jerónimo Luis de Cabrera.
Al pié del cerro Characato, en el Departamento Cruz del Eje, se erige esta pequeña Capilla dedicada a Nuestra Señora del Milagro, una humilde construcción del año 1895, perteneciente a una vieja estancia del lugar. Me llamó la atención la plantación de decenas de cactus en su explanada de ingreso. Desde hace varias décadas allí no se celebran misas ya que estaría execrada, según los paisanos del lugar, en su interior se suicidó una persona.
Edificada a fines del siglo XVII, la Capilla San José es una de las más antiguas del Valle de Punilla. Tiene un techo a dos aguas cubierto de tejas, casi carece de ornamentación, sus muros laterales son de asperones de piedra unidos con argamasa y el muro de la fachada es de piedra y adobe con mezcla de cal, cuyo blanco resalta en el paisaje.
De construcción más reciente, en Cabalango los habitantes veneraron a su patrono San Cayetano, y construyeron esta rústica capilla en bloques de piedra en una de las zonas más altas del pueblo, compuesto en su mayor parte por residencias de verano.
Otros croquis que quedaron de las vacaciones, aquí volví a dibujar la casita de Villa Caeiro, en las Sierras de Córdoba de la familia (no quería dejarla fuera de la Moleskine). Esta vez una del frente y luego desde el contrafrente, siempre a la sómbra de una tupida arboleda. Una vivienda muy sencilla, pero que guarda un inmenso valor sentimental. Tinta, grafito color un una lijera aguada.
Los dós ultimos, decidí caminar una siesta con el kit encima y encontré esta humilde parroquia que fue levantada con el esfuerzo de los vecinos, no debe ser muy antigua. Él último que me llamó la antención es una vieja estructura habandona, seguramente fué un tanque o algo así, ubicada en los límites del pueblo. De ambos rescato el silencio y la tranquilidad de aquella siesta serrana. Tinta ý grafito color. 





Algunos sectores del microcentro de Rafaela, realizados el pasado mes de enero, aprovechando el fresco que nos dió un fin de semana sin tanto calor y pude abocetar. Se trata de la zona comercial de la ciudad, con gran movimiento de público y plena de vida urbana. Anchas veredas y una doble arteria vehicular empedrada, con un lindo cantero central que invita a la permanencia. La primera es un sector con el cantero central y sus palmeras "coco pindó"; luego la esquina de una conocida y refinada residencia local, la última es el viejo bar y parrillada Totem, tradicional en la ciudad.
Situado a 10 Km al sur de Rafaela, es un pequeño pueblo típico de la Pampa Ginga: la plaza central con añejos árboles, rodeada por el bar, la iglesia, la escuela y alguna que otra repartición pública, y mucha quietud. Aquí un domingo a la tarde me tomé una pausa para dibujar la parroquia del pueblo y una vieja esquina frente a la plaza que alguna vez debe haber sido un taller. Estilógrafo 0.3mm sobre mi pequeña móleskine.









En la ciudad de La Falda, caminado por ahí me topé con la estación de colectivos. El edificio a cualquiera que no fuese arquitecto no le llamaría la atención; es anticuado, contaminado de carteles y el mantenimiento deja que desear. Pero yo me detuve en la presencia de bóvedas cáscaras, una reinterpretación de la fabulosa creación del arquitecto Amancio Williams en la década del `60. Un par de dibujos de uno de los accesos peatonales.
Había que estrenar la Moleskine, romper el hielo y busqué algo fácil para no arruinar la primera página. Así tomé dos fotos que tenia del último verano en Córdoba. La primera corresponde a una vista desde una barranca del río en ésa ciudad, en una zona de casas de veraneo. La segunda es cerca de la casa de mi familia en Villa Caeiro, mirando al puente que cruza el Río y conduce al Hospital Domingo Funes. Tinta y lápices acuarelables con una leve aguada, es lo que salió.
Conocido como el legendario “Casino Tigre Club”; este edificio de imponente estilo neo-renacentista de principios de siglo XX fue declarado Patrimonio Nacional en 1979. Un arco equilibrado destaca su ingreso principal, que se proyecta en una arcada denominada Paseo Victoria que culmina en una glorieta que bordea el rio Luján. Realizado a partir de una fotografía resultó esta síntesis en tinta y acuarela.



